Fotografiar un mono carece de interés más allá de lo normal, salvo por razones científicas. Pero si quien lo hace es el propio mono y encima se pretende su derecho de autor, sí. En los últimos días medios especializados en propiedad intelectual, periódicos, revistas, programas de TV y páginas Web o blogs sobre fotografía y social media, no han dejado…
